
Juan Gerardo Treviño Chávez, alias "El Huevo", es el último líder de Los Zetas en activo identificado por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).
Los Zetas, de acuerdo con las mismas autoridades estadunidenses , se encuentran en declive.
La neutralización de sus líderes, ya sea abatidos y detenidos, provocó, como en la mayoría de los cárteles que han sido golpeados por las autoridades, la fragmentación de Los Zetas.
De dicha pulverización, nacieron dos células criminales: Los Zetas Vieja Escuela y El Cártel del Noreste.
Los primeros son miembros iniciales de Los Zetas, cuando la banda era el brazo armado del Cártel del Golfo.
Mientras que el Cártel del Noreste está básicamente formado por la familia Treviño Morales y sus aliados.
Cabe mencionar que, en un principio, Los Zetas fueron formados por desertores del Ejército Mexicano, de ahí sus atroces métodos sanguinarios contra sus rivales.
Los Zetas "practicaban" la decapitación, el desmembramiento de cuerpos o "el pozole", es decir, disolver cadáveres en ácido o derretirlos en contenedores de aceite.
Los Treviño Morales no formaban parte de estos exmilitares, sino que se ganaron la confianza del entonces líder del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Gillén, quien los introdujo a Los Zetas.
El término de último líder de Los Zetas se refuerza luego de la detención de José María Guízar Valencia, alias "El Z-43".
Guízar Valencia era identificado como el último de los líderes fundadores de Los Zetas en activo.
De acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR), el bastión de Los Zetas es Tamaulipas.
Desde las tierras tamaulipecas, el cártel trafica cocaína, heroína, metanfetamina y mariguana a Estados Unidos.
Dicha entidad ha sido escenario de violentos enfrentamientos.