El hombre y la jovencita encontrados asesinados durante la tarde del pasado martes en un paraje del municipio de Tzintzuntzan, ya fueron identificados y resultaron ser padre e hija, vecinos de la región de Zamora, comentaron fuentes cercanas a las autoridades policiales.
Trascendió que la fémina respondía al nombre de Luciana Paulette O., de 18 años de edad, de quien se supo por última vez el día miércoles 9 de enero a través de un mensaje de WhatsApp en el que avisó a sus familiares que estaba en la capital michoacana, después de eso ya no se comunicó.
Las horas transcurrieron y sus seres queridos reportaron la desaparición el día 13 de enero, pero fue hasta la tarde del pasado martes que la Policía descubrió a la muchacha sin vida y junto al cadáver de su padre, éste último estaba maniatado y envuelto en una cobija café.
Trascendió que la fémina respondía al nombre de Luciana Paulette O., de 18 años de edad, de quien se supo por última vez el día miércoles 9 de enero a través de un mensaje de WhatsApp en el que avisó a sus familiares que estaba en la capital michoacana, después de eso ya no se comunicó.
Las horas transcurrieron y sus seres queridos reportaron la desaparición el día 13 de enero, pero fue hasta la tarde del pasado martes que la Policía descubrió a la muchacha sin vida y junto al cadáver de su padre, éste último estaba maniatado y envuelto en una cobija café.
El lugar en el que las víctimas fueron descubiertas es un predio ubicado a la orilla de la carretera Morelia-Quiroga, el cual corresponde a la comunidad Puerto El Tigre.
Las fuentes agregaron que el masculino llevaba por nombre Luciano O., de entre 45 a 48 años de edad. Las mencionadas personas tenían huellas de tortura y heridas de proyectil de arma de fuego.
Sus restos fueron trasladados por la Unidad Especializada en la Escena del Crimen (UEEC) a la morgue, en la capital michoacana, donde posteriormente los dolientes los reconocieron y reclamaron para otorgarles adecuada sepultura.
Las fuentes agregaron que el masculino llevaba por nombre Luciano O., de entre 45 a 48 años de edad. Las mencionadas personas tenían huellas de tortura y heridas de proyectil de arma de fuego.
Sus restos fueron trasladados por la Unidad Especializada en la Escena del Crimen (UEEC) a la morgue, en la capital michoacana, donde posteriormente los dolientes los reconocieron y reclamaron para otorgarles adecuada sepultura.

