Jalisco.- Señaló que para obtener la autorización del jefe de plaza y poder realizar las celebraciones de las fiestas patronales en esta zona, la delincuencia organizada exige que se entregue el 50% de lo recaudado en las festividades.
"Todas esas parroquias que están en esa zona para poder celebrar la fiesta patronal, es decir la feria del pueblo, tienen que obtener el permiso del encargado de la plaza. El encargado de la plaza le autoriza al sacerdote celebrar la fiesta patronal pero tiene que reportarse con el 50% del resultado de la fiesta", dijo.
Además, recordó que también el obispo de Zacatecas, Sigfredo Noriega Barceló, fue detenido por un reten mientras circulaba por la carretera que recorre los límites de Jalisco y Zacatecas.
"El percance que le sucedió al señor obispo, bueno, no debemos acostumbrarnos, pero es el pan de cada día. Yo fui esta semana pasada, fui allá al norte del estado, límites con Zacatecas precisamente, y también fui detenido por dos retenes, y obvio que son retenes del crimen organizado y le exigen a uno decir de dónde viene, a dónde va, a qué se dedica, qué hace, eso es como lo más normal y lo más natural", aseguró el arzobispo en rueda de prensa.
"El percance que le sucedió al señor obispo, bueno, no debemos acostumbrarnos, pero es el pan de cada día. Yo fui esta semana pasada, fui allá al norte del estado, límites con Zacatecas precisamente, y también fui detenido por dos retenes, y obvio que son retenes del crimen organizado y le exigen a uno decir de dónde viene, a dónde va, a qué se dedica, qué hace, eso es como lo más normal y lo más natural", aseguró el arzobispo en rueda de prensa.
Robles Ortega, como lo hizo el lunes pasado la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHJ), pidió a las autoridades que otorguen seguridad y protección a las personas que habitan esta región.
"Eso es lo ordinario, no es la primera vez que me pasa, ya he ido para esos rumbos y están establecidos esos retenes ahí, con armas gruesas, con armas largas. Dos retenes en el mismo trayecto", insistió el religioso, quien afirmó que esto le ha ocurrido en los municipios de Totatiche y Villa Guerrero.
"A todos los que pasan les hacen lo mismo. Lo que yo digo es por qué, con qué autoridad un grupo del crimen organizado, te obstruye, te detiene y te investiga. ¿Por qué?", cuestionó.
La semana pasada la CEDHJ solicitó a los tres niveles de gobierno a reforzar la vigilancia en la zona ante la presencia de grupos antagónicos de la delincuencia organizada (Cártel de Jalisco Nueva Generación y Cártel de Sinaloa) que mantienen retenes y campamentos; además, a través de redes sociales, comuneros wixaritari de San Andrés Cohamiata, en el municipio de Mezquitic, en los límites con Zacatecas, pidieron apoyo del gobierno federal y estatal porque ya se han registrado enfrentamientos entre estos grupos en la región.
"Eso es lo ordinario, no es la primera vez que me pasa, ya he ido para esos rumbos y están establecidos esos retenes ahí, con armas gruesas, con armas largas. Dos retenes en el mismo trayecto", insistió el religioso, quien afirmó que esto le ha ocurrido en los municipios de Totatiche y Villa Guerrero.
"A todos los que pasan les hacen lo mismo. Lo que yo digo es por qué, con qué autoridad un grupo del crimen organizado, te obstruye, te detiene y te investiga. ¿Por qué?", cuestionó.
La semana pasada la CEDHJ solicitó a los tres niveles de gobierno a reforzar la vigilancia en la zona ante la presencia de grupos antagónicos de la delincuencia organizada (Cártel de Jalisco Nueva Generación y Cártel de Sinaloa) que mantienen retenes y campamentos; además, a través de redes sociales, comuneros wixaritari de San Andrés Cohamiata, en el municipio de Mezquitic, en los límites con Zacatecas, pidieron apoyo del gobierno federal y estatal porque ya se han registrado enfrentamientos entre estos grupos en la región.
Esta denuncia también ocurre luego de que el país completo conociera del atroz crimen de un jefe de plaza del narco en Chihuahua en contra de dos sacerdotes jesuitas apostados en la sierra Tarahumara.
Los curas alzaron la voz y afirmaron en diversos foros la urgencia de actuar ante lo que unos ven como estado fallido y otros como una estrategia de seguridad rebasada por el crimen organizado.
2016
Las extorsiones a sacerdotes y religiosos en todo el país preocupa a la Conferencia del Episcopado Mexicano. Los clérigos han tenido que pagar entre 5 y 30 mil pesos “ante el miedo” que les infunden los delincuentes.
Los curas alzaron la voz y afirmaron en diversos foros la urgencia de actuar ante lo que unos ven como estado fallido y otros como una estrategia de seguridad rebasada por el crimen organizado.
2016
Las extorsiones a sacerdotes y religiosos en todo el país preocupa a la Conferencia del Episcopado Mexicano. Los clérigos han tenido que pagar entre 5 y 30 mil pesos “ante el miedo” que les infunden los delincuentes.
De las llamadas que han sido investigadas, las autoridades han informado que algunas salieron de penales del país. Una alerta a esta situación la dieron los obispos de Veracruz, porque después del asesinato de los curas de la diócesis de Papantla, el 19 de septiembre, las amenazas contra religiosos en esa región se incrementaron.
En las llamadas se les dice: “Si no cooperan (cuota), les puede pasar lo de los padres de Poza Rica”. Esta problemática no es nueva. Ya en 2010 se había advertido en el seno del Episcopado que era preocupante, pero no se le dio seguimiento; fue uno de los temas que trató el Consejo Permanente que se reunió la última semana de septiembre en la Ciudad de México, informaron integrantes de la CEM.
En la actualidad, solo existen esfuerzos aislados de algunas diócesis para prevenir. Se solicita a los sacerdotes y religiosas informar al obispado de esas llamadas y no hacer caso de las mismas; en otras se les avisa a las autoridades, como en la de Puebla, para que investiguen el número.
Desde hace seis años obispos y sacerdotes han denunciado constantemente las extorsiones que sufren, principalmente en la modalidad de llamadas telefónicas y avisos verbales que reciben para amedrentarlos.
Hasta la fecha, el Episcopado no ha establecido una línea de acción conjunta para su prevención. Pero no solo los sacerdotes de los templos son víctimas de extorsiones y amenazas, otro sector de religiosos que sufren hostigamiento, secuestros y amenazas de muerte del crimen organizado son los que atienden a los migrantes.
Hasta la fecha, el Episcopado no ha establecido una línea de acción conjunta para su prevención. Pero no solo los sacerdotes de los templos son víctimas de extorsiones y amenazas, otro sector de religiosos que sufren hostigamiento, secuestros y amenazas de muerte del crimen organizado son los que atienden a los migrantes.
En múltiples ocasiones los curas Alejandro Solalinde, Pedro Pantoja y Tomás González, entre otros, han denunciado esa problemática, pero el Episcopado no les ha brindado apoyo en sus denuncias, ni siquiera ha sido un tema a tratar en sus reuniones con el secretario y subsecretarios de Gobernación.
El cardenal Francisco Robles, presidente de la CEM, reconoció el 25 de septiembre que en Jalisco y en varios estados, los sacerdotes han sido amedrentados por “supuestos integrantes del crimen organizado, quienes les exigen dinero a cambio de protección o de no hacerles daño”. “Me consta de un caso que sí fue consumada la extorsión.
El sacerdote entró en pánico por todo lo que lo amenazaron y le dijeron, y estuvo por un corto tiempo aportando dinero a una cuenta bancaria que le dieron; afortunadamente venció el miedo y la fiscalía inmediatamente tomó cartas en el asunto y se resolvió favorablemente ese caso”, agregó.
El sacerdote entró en pánico por todo lo que lo amenazaron y le dijeron, y estuvo por un corto tiempo aportando dinero a una cuenta bancaria que le dieron; afortunadamente venció el miedo y la fiscalía inmediatamente tomó cartas en el asunto y se resolvió favorablemente ese caso”, agregó.
Recordó que se ha instruido a los sacerdotes para que no sean víctimas de este delito y se les han dado diversas recomendaciones para prevenirlos de cualquier agresión del crimen. “Normalmente, lo que nos recomiendan a todos es que instruyamos a los sacerdotes en que a determinadas horas y en caminos no anden solos, que no se expongan; en lo que se refiere a llamadas, que no se enganchen con la llamada si ven que es algo de esa índole, y ese tipo de instrucciones se nos han dado a todos y normalmente las siguen”.
Ese mismo día el arzobispo Jesús Carlos Romero Cabrero, de San Luis Potosí, aseguró que son recurrentes los intentos. El modus operandi es que en las parroquias reciben una llamada e intentan sacar dinero.
Los sacerdotes reportan a las autoridades y éstas dan seguimiento a los números de los que hacen la llamada, en una ocasión se detectó que venía de una prisión de Hidalgo.
Raúl Vera, obispo de Saltillo, también ese domingo señaló que los sacerdotes no están exentos de las extorsiones y que en esa diócesis se han registrado varios casos.
Incluso él ha sido víctima de estas llamadas: “A mí me empezaron a hablar con voz tipo cubano y decían que eran guerrilla zeta. No es la única vez que han querido extorsionarme”, pero aseguró que no ha denunciado.
La semana pasada, Raúl Sosa, vicario de la diócesis de Aguascalientes, dijo que en los últimos días se registraron entre cinco y seis extorsiones, y que se les ha pedido atender las recomendaciones de las autoridades y desarrollen su ministerio con tranquilidad, sin sentirse intimidados. En marzo, en la diócesis de Celaya un sacerdote entregó 15 mil pesos para evitar que fuera quemado su templo.
Al respecto, el obispo José de Jesús Martínez Zepeda pidió a los sacerdotes colgar en el momento en que empiecen a amenazarlos. En mayo, el obispo Benjamín Castillo Plascencia, de Celaya, mencionó que sacerdotes de la diócesis han sido víctimas de intento de extorsiones telefónicas, en las que “un especie de matón los intimida”. Tan solo el día 20 le reportaron seis o siete curas haber recibido llamadas para extorsionarlos.
2013
El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, José Francisco Robles Ortega, denunció ayer que sacerdotes a lo largo del país han tenidos que pagar extorsiones a criminales.
El Cardenal de Guadalajara dijo tener conocimiento de al menos tres casos en Jalisco en los que sacerdotes han pagado extorsiones y explicó que algunos religiosos deciden dar el dinero de la extorsión para evitar problemas y salvaguardar su integridad..
Al respecto, el obispo José de Jesús Martínez Zepeda pidió a los sacerdotes colgar en el momento en que empiecen a amenazarlos. En mayo, el obispo Benjamín Castillo Plascencia, de Celaya, mencionó que sacerdotes de la diócesis han sido víctimas de intento de extorsiones telefónicas, en las que “un especie de matón los intimida”. Tan solo el día 20 le reportaron seis o siete curas haber recibido llamadas para extorsionarlos.
2013
El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, José Francisco Robles Ortega, denunció ayer que sacerdotes a lo largo del país han tenidos que pagar extorsiones a criminales.
El Cardenal de Guadalajara dijo tener conocimiento de al menos tres casos en Jalisco en los que sacerdotes han pagado extorsiones y explicó que algunos religiosos deciden dar el dinero de la extorsión para evitar problemas y salvaguardar su integridad..
“En algunos casos, tengo entendido que sí, tengo entendido que algunos sacerdotes por intimidación, por miedo a lo que se les amenaza lo han hecho pagar extorsiones”, reveló Robles Ortega.
Las declaraciones del religioso se producen a cuatro días del asesinato en Colima del sacerdote José Flores Preciado.
El cura, de 83 años de edad, murió luego de ser golpeado por sujetos que asaltaron la parroquia Cristo Rey, ubicada en la Colonia Placetas Estadio.
Tras el homicidio, unos 30 sacerdotes de Colima denunciaron amenazas del crimen organizado.
Cuando se le preguntó en específico por la situación en Colima, el Arzobispo Robles Ortega dijo que sabe que fueron unos jóvenes drogadictos que no recibieron el dinero que exigieron y por eso atacaron a Flores Preciado.
“Este fenómeno lo estamos viviendo en toda la República, en algunas zonas más intensamente que en otras, como por ejemplo ahí nos enteramos de la muerte de un sacerdote, fruto de esta muerte de la inseguridad y de la violencia, según tengo yo información parece que se trata de unos jóvenes drogadictos que habiendo no sido favorecidos por lo que le pedían al sacerdote, después lo sorprenden y lo matan.
“Al mismo tiempo aflora que hay otros sacerdotes que son víctimas de extorsión telefónica, que les llaman y les piden una cantidad, y con amenazas si no cumplen con aportar esa cantidad, pero así hay otras diócesis, ya habíamos platicado el caso del sacerdote de Zamora que fue desaparecido el 27 de diciembre y que a la fecha no se sabe si vive o si muere, ni siquiera se sabe el móvil por el que fue levantado”, refirió.
El líder católico mencionó que piden mayor seguridad al Gobierno, pero no sólo para la Iglesia, sino para todos los mexicanos, pues cualquiera está expuesto a estos problemas.












